¿Qué etiqueta medioambiental de la DGT tiene mi coche?
Guía completa de las etiquetas de la DGT (0, ECO, C y B): qué significan, qué coche tiene cada una, cómo afectan a las Zonas de Bajas Emisiones y cómo saber la tuya.
La etiqueta medioambiental de la DGT es una pequeña pegatina que, sin embargo, decide algo muy importante: dónde y cuándo puedes circular con tu coche. En un momento en el que las ciudades españolas despliegan sus Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), saber qué distintivo tiene tu vehículo ha dejado de ser un detalle burocrático para convertirse en un factor decisivo a la hora de comprar, vender o simplemente moverte a diario por el centro urbano.
En esta guía completa te explicamos, paso a paso y sin tecnicismos, qué es la etiqueta ambiental, de qué depende, cuáles son las cuatro categorías que existen, qué coche entra en cada una y cómo saber la de tu vehículo en segundos. También veremos cómo funcionan las ZBE, qué ventajas prácticas ofrece tener una buena etiqueta, qué pasa con los coches sin distintivo y hacia dónde se dirige la normativa en los próximos años.

Qué es exactamente la etiqueta ambiental de la DGT
El distintivo ambiental es una clasificación creada por la Dirección General de Tráfico que ordena todo el parque de vehículos según su potencial contaminante. Es importante entender que no mide lo que tu coche contamina en un día concreto ni cómo lo conduces, sino que lo encuadra en una categoría a partir de su tecnología y su antigüedad. Cuanto más limpio es el vehículo sobre el papel, mejor etiqueta recibe.
La pegatina es voluntaria de colocar, pero muy recomendable. Aunque no la lleves pegada físicamente en la luna, tu coche ya está clasificado en la base de datos de la DGT, y las cámaras de las ZBE leen tu matrícula para comprobar si tienes derecho a circular. Llevarla pegada simplemente facilita los controles visuales de la policía y evita malentendidos en carretera o en un aparcamiento regulado. Se compra en Correos y en algunos gestores y talleres por unos pocos euros.
Por qué es tan importante conocer tu etiqueta
Hay tres motivos de peso para tenerla siempre presente. El primero y más inmediato son las Zonas de Bajas Emisiones: desde 2023, todos los municipios de más de 50.000 habitantes (y algunos más pequeños) están obligados a implantarlas, restringiendo la entrada a los coches más contaminantes. Circular sin la etiqueta adecuada por una de estas zonas puede acarrear multas de en torno a 200 euros, y lo más peligroso es que se detectan por cámara, de forma automática y repetida.
El segundo motivo es el valor de reventa. Un coche con etiqueta 0 o ECO es mucho más fácil de vender y mantiene mejor su precio con el paso de los años, porque el comprador sabe que podrá seguir circulando sin restricciones. Por el contrario, un vehículo sin etiqueta o con etiqueta B pierde atractivo en el mercado de segunda mano, sobre todo para quien vive en una gran ciudad.
El tercer motivo son las ventajas fiscales y de uso: bonificaciones en el impuesto de circulación, descuentos o gratuidad en el aparcamiento regulado, acceso a carriles especiales o exención en los protocolos anticontaminación. Todas ellas suelen premiar a las mejores etiquetas.
De qué depende la etiqueta de un coche
La clasificación se basa fundamentalmente en dos datos objetivos: el tipo de combustible o tecnología (gasolina, diésel, híbrido, eléctrico, gas) y la fecha de matriculación, que a su vez determina la norma Euro de emisiones que cumplía el vehículo cuando salió al mercado. Con esos dos parámetros, la DGT asigna de forma automática una de las categorías que veremos a continuación.
Esto tiene una consecuencia práctica muy importante: dos coches del mismo modelo pueden tener etiquetas distintas si se matricularon en años diferentes. Un diésel de 2013 y otro idéntico de 2016 no comparten distintivo. Por eso, al mirar un coche de segunda mano, el año de matriculación es tan determinante como la versión mecánica, y conviene comprobarlo antes de cerrar cualquier operación.
Las cuatro etiquetas de la DGT, una por una
Existen únicamente cuatro distintivos, más la categoría de vehículos sin etiqueta. Estos son sus logotipos oficiales, del más limpio al más contaminante:




Etiqueta 0 Emisiones (azul)
Es la categoría más ventajosa. La reciben los eléctricos puros (BEV), los de autonomía extendida (REEV), los híbridos enchufables (PHEV) con al menos 40 km de autonomía eléctrica homologada y los de pila de combustible de hidrógeno. Da acceso libre a todas las ZBE del país, y en muchas ciudades supone aparcamiento gratuito o bonificado en la zona regulada. Puedes ver qué modelos la consiguen en nuestra sección de coches eléctricos.
Etiqueta ECO (azul y verde)
Es la etiqueta de los híbridos no enchufables (HEV), los híbridos enchufables que no llegan a 40 km eléctricos y los vehículos de gas licuado (GLP) o gas natural (GNC). Circulan prácticamente sin restricciones por las ZBE y son una excelente opción para quien quiere emisiones bajas sin depender de un enchufe. Si dudas entre estas tecnologías, te lo aclaramos a fondo en la guía eléctrico, híbrido o gasolina.
Etiqueta C (verde)
Corresponde a los coches de gasolina matriculados desde enero de 2006 (normas Euro 4, 5 y 6) y a los diésel matriculados desde septiembre de 2015 (Euro 6). Son vehículos de combustión modernos y relativamente limpios que, hoy por hoy, pueden circular por la gran mayoría de las ZBE, aunque conviene vigilar posibles restricciones futuras en los centros urbanos más exigentes.

Etiqueta B (amarilla)
La llevan los gasolina matriculados entre 2001 y 2005 y los diésel entre 2006 y 2014 (Euro 3, 4 y 5 según el caso). Son los vehículos con etiqueta más afectados por las restricciones: en algunas grandes ciudades ya tienen limitada la entrada a las zonas centrales o el aparcamiento en superficie, y esa tendencia va a más.
Sin etiqueta
Los gasolina anteriores al año 2000 y los diésel anteriores a 2006 no reciben ningún distintivo. Su acceso está restringido o directamente prohibido en muchas ZBE. Eso sí, buena parte de ellos son ya coches clásicos con valor de coleccionista, y algunos ayuntamientos contemplan excepciones para vehículos históricos matriculados oficialmente como tales.
Qué son las Zonas de Bajas Emisiones y cómo te afectan
Una ZBE es un área delimitada de una ciudad en la que se limita la circulación de los vehículos más contaminantes para mejorar la calidad del aire. Cada ayuntamiento define su propio calendario y sus reglas, pero el patrón general es claro: los coches sin etiqueta son los primeros en quedar fuera, seguidos progresivamente por los B y, a más largo plazo, por los C en las zonas más restrictivas del centro.
El control se realiza mediante cámaras de lectura de matrículas, de modo que no hace falta que un agente te detenga para sancionarte. Por eso es tan importante saber de antemano si tu coche puede entrar: una simple comprobación puede ahorrarte multas recurrentes si vives, trabajas o sueles desplazarte cerca de una de estas zonas. Ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia ya aplican estas restricciones, y el resto de capitales se van sumando.
Ventajas prácticas de tener una buena etiqueta
Más allá de poder circular sin sustos, una etiqueta 0 o ECO abre la puerta a beneficios concretos que varían según el municipio: aparcamiento gratuito o con descuento en la zona azul y verde, bonificaciones en el impuesto de vehículos (IVTM) que en algunos ayuntamientos alcanzan el 75%, acceso a carriles reservados en determinadas vías y la tranquilidad de no verte afectado por los protocolos anticontaminación que restringen el tráfico en episodios de alta polución. En conjunto, son cientos de euros al año y mucha comodidad.
Cómo saber qué etiqueta tiene tu coche
Tienes varias formas de comprobarlo. La oficial es consultar la sede electrónica de la DGT introduciendo la matrícula. Pero si aún estás decidiendo qué coche comprar, lo más práctico es hacerlo desde la ficha técnica de cada modelo en coches.plus: te indicamos la etiqueta DGT estimada junto al resto de datos —motor, potencia, consumo, plazas y carrocería—, de modo que puedes comparar varias opciones de un vistazo antes de decidirte. Solo tienes que buscar tu coche por marca, modelo y año.
¿Buscas directamente lo más limpio? Filtra por eléctricos e híbridos, descubre las últimas novedades del mercado —muchas ya con etiqueta 0 o ECO— o repasa las opciones capaces de moverse por cualquier terreno en todoterrenos 4x4.
¿Puede cambiar la clasificación en el futuro?
Es la gran pregunta, y conviene tenerla presente. La clasificación ambiental es una herramienta viva que la Administración puede revisar. Aunque a día de hoy la etiqueta de tu coche no cambia una vez asignada, las condiciones de acceso a las ZBE sí se endurecen con el tiempo: lo que hoy permite entrar con etiqueta C podría restringirse mañana en determinados centros urbanos. Por eso, al comprar un coche pensando en varios años de uso, elegir la mejor etiqueta posible es una inversión de futuro que protege tanto tu movilidad como el valor de reventa del vehículo.
Preguntas frecuentes sobre la etiqueta DGT
¿Es obligatorio llevar la pegatina en el coche?
No es sancionable circular sin la pegatina pegada, pero es muy recomendable llevarla, porque agiliza los controles y evita confusiones. La clasificación de tu coche existe igualmente en la base de datos de la DGT, la lleves visible o no.
¿Un coche importado tiene etiqueta?
Sí, siempre que esté matriculado en España. La etiqueta se asigna según su tecnología y su fecha de primera matriculación, exactamente igual que a cualquier otro vehículo del parque nacional.
¿Los híbridos enchufables siempre tienen etiqueta 0?
No necesariamente. Solo los PHEV que homologan al menos 40 km de autonomía eléctrica obtienen la 0; el resto se quedan en ECO. Compruébalo siempre en la ficha del modelo y versión concretos, porque puede variar dentro de una misma gama.
¿Y los coches de gas GLP?
Los vehículos de GLP y GNC obtienen etiqueta ECO, lo que los convierte en una alternativa muy interesante y económica para circular por ZBE sin depender de un enchufe.
En resumen: la etiqueta ambiental resume en un color todo lo que necesitas saber sobre dónde podrás circular en los próximos años. Antes de decidirte por un coche, consúltala en su ficha en coches.plus y, si vas a comprar de segunda mano, complementa esta lectura con nuestra guía para comprar coche de segunda mano.