Aceite del motor: qué significan 5W30, 5W40 y los demás
Qué dicen los números de la viscosidad, qué es una norma ACEA o una aprobación del fabricante, cada cuánto se cambia de verdad y por qué el aceite equivocado sale caro.
Delante de la estantería de aceites hay una decena de garrafas con números parecidos y precios muy distintos. La buena noticia es que elegir bien no es cuestión de intuición: el aceite correcto está escrito en el manual del coche, y los números de la etiqueta se leen en un minuto cuando se sabe qué significan.

Los números: qué es 5W30
Ese código es la viscosidad según la clasificación SAE, y describe cómo se comporta el aceite a dos temperaturas:
- El número antes de la W —de winter, invierno— indica la fluidez en frío. Cuanto más bajo, mejor fluye al arrancar: un 0W llega antes a los puntos de lubricación que un 10W en una mañana de invierno.
- El número después de la W indica la viscosidad a temperatura de funcionamiento, en torno a los 100 grados. Un 40 mantiene una película más gruesa que un 30 con el motor caliente.
De ahí sale la conclusión que más dinero ahorra: no existe el aceite «mejor», existe el aceite que pide el motor. Poner un 5W40 donde el fabricante exige 0W20 no protege más: cambia el caudal en frío, puede alterar el funcionamiento de los sistemas de distribución variable y, en motores modernos de tolerancias muy ajustadas, aumenta el consumo.
Las normas: ACEA, API y las aprobaciones del fabricante
La viscosidad es solo la mitad de la etiqueta. La otra mitad son las especificaciones de calidad, y ahí es donde se decide si un aceite sirve para tu motor:
- ACEA es la clasificación europea. Sus familias distinguen motores de gasolina y diésel de turismo y, muy importante, los aceites de bajo contenido en cenizas pensados para coches con filtro de partículas.
- API es la clasificación americana, más habitual en manuales de coches de importación.
- La aprobación del fabricante es la que manda de verdad en muchas marcas europeas: un código propio impreso en la garrafa que significa que ese aceite ha pasado los ensayos de esa marca para ese tipo de motor.
Aquí está el error más caro de todos: usar un aceite de viscosidad correcta pero con especificación equivocada en un coche con filtro de partículas. Un aceite con demasiadas cenizas va colmatando el filtro, y ese componente no es barato.

Cada cuánto se cambia, de verdad
El intervalo lo fija el fabricante, y en la práctica se mueve entre un año o 15.000 kilómetros en planes de mantenimiento convencionales y los 30.000 kilómetros o dos años de algunos planes de intervalo largo. Ese segundo caso tiene letra pequeña: los intervalos largos están calculados para un uso mayoritariamente de carretera, con el motor caliente y a régimen estable.
Hay tres situaciones en las que conviene acortar el intervalo sin discusión:
- Uso urbano con trayectos cortos. El motor no llega a temperatura, el aceite no evapora la humedad y el combustible que se cuela lo diluye.
- Muchos arranques en frío y poca distancia: el desgaste se concentra en los primeros minutos.
- Remolque, montaña o carga habitual. Más temperatura y más esfuerzo degradan el aceite antes.
Y una nota sobre el tiempo: el aceite envejece aunque el coche no ruede. Un vehículo que hace 4.000 kilómetros al año sigue necesitando el cambio anual, porque la oxidación y la humedad no dependen del cuentakilómetros.
El filtro, que no es un accesorio
El filtro de aceite se cambia siempre con el aceite. Retiene las partículas metálicas y los residuos de combustión, y cuando se colmata abre su válvula de derivación: a partir de ese momento circula aceite sin filtrar por todo el motor. Cambiar aceite y dejar el filtro viejo es tirar la mitad del trabajo.

Cómo comprobar el nivel bien
- Coche en llano y motor parado unos minutos, para que el aceite baje al cárter.
- Saca la varilla, límpiala, vuelve a introducirla hasta el tope y sácala otra vez. La primera lectura no vale.
- El nivel debe quedar entre las dos marcas, y lo ideal es la mitad superior. Por encima del máximo también es un problema: el aceite en exceso puede espumar y llegar a la admisión.
- Mira el color y el olor. Un aceite muy negro y con olor a combustible pide cambio antes de plazo.
- Anota el nivel cada mes si el motor consume. Un consumo estable es información; un consumo que crece, un aviso.
Preguntas frecuentes
¿Puedo mezclar aceites de distinta marca?
En una emergencia, para completar nivel, sí: es mejor rellenar con un aceite de la misma viscosidad y especificación que circular por debajo del mínimo. Como práctica habitual, no, porque los paquetes de aditivos son distintos y se pierde parte del rendimiento previsto.
¿El aceite sintético es siempre mejor?
Es más estable a temperaturas extremas y aguanta mejor los intervalos largos, y en la mayoría de los motores modernos no hay alternativa porque las viscosidades bajas solo existen en sintético. Pero «sintético» no sustituye a la especificación: lo que hay que cumplir es la norma y la aprobación del manual.
¿Y si mi coche consume aceite?
Un cierto consumo es normal y el propio fabricante lo admite en el manual. Lo que importa es la evolución: llevar el nivel controlado, rellenar con el mismo aceite y consultar si el consumo aumenta de forma clara o aparece humo azulado en el escape.
¿Sirve de algo un aditivo?
Un aceite que cumple la especificación del fabricante ya lleva su paquete de aditivos equilibrado. Añadir productos por encima puede alterar ese equilibrio, y en motores con filtro de partículas es un riesgo innecesario.
¿Qué pasa si me paso de intervalo?
Nada inmediato y visible, y eso es justo el problema: el desgaste es acumulativo y silencioso. Los conductos más finos son los primeros en sufrir, y en motores con turbo y con distribución por cadena las consecuencias de un aceite degradado se pagan mucho más tarde y mucho más caro.