Cómo leer la ficha técnica de un coche: todos los códigos explicados
Qué significa cada casilla de la ficha técnica: A, B, D.1, D.2, E, F.1, G, J, P.1, P.2, P.3, S.1 y V.7. Cómo usarla para comprobar un coche de segunda mano antes de comprarlo.
La ficha técnica es el documento que más gente lleva en la guantera y menos gente sabe leer. Y sin embargo es la fuente más fiable que existe sobre un coche: no depende de lo que diga el vendedor ni de lo que ponga el anuncio, porque recoge lo que el vehículo es de verdad según su homologación.
En esta guía repasamos casilla por casilla qué significa cada código, qué datos son los importantes al comprar de segunda mano y qué señales de alarma se pueden detectar simplemente comparando la ficha con el coche que tienes delante.

Qué es la ficha técnica y en qué se diferencia del permiso de circulación
Son dos documentos distintos y se confunden constantemente. El permiso de circulación dice de quién es el coche y desde cuándo; la ficha técnica, también llamada tarjeta de ITV, dice cómo es el coche: sus medidas, sus masas, su motor, sus neumáticos homologados y las reformas que se le han hecho.
Desde 2021 existe además la ficha técnica electrónica (eITV), que sustituye a la tarjeta de cartón en los vehículos nuevos. Los datos son los mismos y las inspecciones se anotan en el registro, no en el papel.
Las casillas que hay que saber leer
La ficha usa un sistema de códigos armonizado en Europa. Estos son los que de verdad se consultan:
| Código | Qué es | Por qué importa |
|---|---|---|
| A | Matrícula | Debe coincidir con la del vehículo y con el permiso |
| B | Fecha de primera matriculación | Determina la etiqueta de la DGT y la antigüedad real |
| D.1 | Marca | Fabricante |
| D.2 | Tipo, variante y versión | Identifica la versión exacta homologada |
| D.3 | Denominación comercial | El nombre por el que se vende |
| E | Número de bastidor (VIN) | Es la huella del coche: 17 caracteres únicos |
| F.1 | Masa máxima técnicamente admisible | Lo que el vehículo aguanta por diseño |
| F.2 | Masa máxima autorizada en España | El límite legal de circulación |
| G | Masa en orden de marcha | Lo que pesa vacío con depósitos llenos |
| J | Categoría del vehículo | M1 turismo, N1 furgoneta, L moto |
| K | Contraseña de homologación | Vincula el coche con su expediente |
| P.1 | Cilindrada | En centímetros cúbicos |
| P.2 | Potencia máxima | En kilovatios: multiplica por 1,36 para tener CV |
| P.3 | Tipo de combustible | Gasolina, diésel, eléctrico, híbrido, GLP |
| S.1 | Número de plazas | Incluida la del conductor |
| V.7 | Emisiones de CO2 | Influye en impuestos y en la etiqueta |
El código D.2, el más útil y el más ignorado
Si solo puedes mirar una casilla al comprar un coche usado, mira la D.2. Ahí está el tipo, variante y versión, que es la identificación técnica exacta de tu unidad dentro de la gama.
Dos coches con la misma denominación comercial pueden tener D.2 distintos y, con ello, motores, transmisiones o equipamientos diferentes. Es el dato que usan los recambistas para no equivocarse de pieza, y el que permite comprobar que la versión que te venden es la que dice el anuncio.

Cómo usarla para revisar un coche de segunda mano
La ficha técnica es la mejor herramienta gratuita que tiene un comprador. Seis comprobaciones de dos minutos:
- Bastidor. El VIN de la casilla E tiene que coincidir con el grabado en el coche, que suele estar en el vano motor, en el pilar de la puerta del conductor o bajo el parabrisas. Cualquier discrepancia detiene la compra.
- Fecha de primera matriculación. Es la que manda para la etiqueta ambiental, no el año del modelo. Un mismo modelo cambia de etiqueta según el año.
- Potencia real. La casilla P.2 viene en kilovatios. Multiplicando por 1,36 se obtienen los CV, y ahí se descubre si la versión es la que se anuncia.
- Combustible. Un coche transformado a GLP debe tener la reforma anotada. Si no lo está, la instalación es irregular.
- Reformas. Enganche de remolque, cambio de llantas, suspensión, tapizado: todo lo que altere lo homologado debe figurar. Una reforma sin legalizar es un suspenso seguro en la ITV.
- Plazas. En furgonetas transformadas a mixto es donde más discrepancias aparecen.
Las masas, explicadas de una vez
Es la parte que más confusión genera y la que más multas provoca en furgonetas y en vehículos con remolque.
- La masa en orden de marcha (G) es lo que pesa el coche vacío, con depósitos llenos y con el conductor computado a un peso convencional.
- La masa máxima autorizada (F.2) es lo máximo que puede pesar el conjunto circulando por vía pública.
- La diferencia entre las dos es la carga útil: lo que puedes meter dentro entre pasajeros y equipaje.
Ese cálculo sorprende a mucha gente: en un turismo compacto, cinco adultos y las maletas de una semana pueden acercarse peligrosamente al límite.

Qué hacer si has perdido la ficha técnica
Se puede pedir un duplicado en una estación de ITV, presentando el permiso de circulación y la documentación del titular. Si el vehículo es reciente y tiene eITV, no hace falta papel: los datos están en el registro y se puede obtener un extracto.
Lo que no conviene es circular sin ella indefinidamente. En una inspección se puede requerir, y sin ficha no se puede pasar la ITV ni tramitar una transferencia.
Errores frecuentes al interpretarla
- Confundir kW con CV. Un coche de 110 kW no tiene 110 CV, tiene unos 150.
- Dar por hecho que la fecha B es el año del modelo. Puede haber meses de diferencia, y en el límite de un cambio normativo eso cambia la etiqueta.
- Ignorar las anotaciones de reformas al comprar. Se heredan con el coche, y también los problemas.
- Suponer que el consumo homologado está en la ficha. No lo está: ahí van las emisiones de CO2, que es otra cosa. El consumo lo veremos en la guía de consumo real frente al homologado.
Con esta lectura, la ficha deja de ser un papel incomprensible y se convierte en lo que es: la descripción oficial y verificable del coche que estás mirando. Si además quieres contrastar equipamiento y medidas por versión, puedes consultar la ficha del modelo en nuestra base de datos de marcas y modelos.
Las anotaciones de reformas, una por una
La parte inferior de la ficha reserva un espacio para las reformas de importancia, que son las modificaciones que alteran algo de lo homologado y que deben legalizarse en una estación de ITV con su proyecto o certificado.
Las que más aparecen en un coche de segunda mano son estas:
- Enganche de remolque. Debe constar, y con él las masas remolcables autorizadas. Un gancho sin legalizar es defecto grave en la inspección.
- Cambio de llantas o neumáticos a una medida distinta de la homologada.
- Instalación de GLP o GNC. Cambia el combustible declarado y, con él, la etiqueta ambiental.
- Suspensión regulable o modificación de altura.
- Transformación del número de plazas, típica en furgonetas que pasan de industrial a mixto.
- Portabicicletas fijo, portaequipajes o defensas.
La consecuencia práctica al comprar es directa: una reforma no anotada se hereda con el coche. El comprador se convierte en el responsable de legalizarla o de deshacerla, y en algunos casos el coste supera lo que se ahorró en el precio.
Cómo interpretar el número de bastidor
El VIN de la casilla E no es una serie aleatoria: son 17 caracteres con estructura, y saber leerlo permite detectar incoherencias en segundos.
- Los tres primeros identifican al fabricante y el país de producción.
- Los seis siguientes describen el vehículo: modelo, carrocería, motor y sistema de retención.
- El décimo suele codificar el año de modelo en muchos fabricantes.
- El undécimo indica la planta de montaje.
- Los seis últimos son el número de serie de la unidad.
Nunca contiene las letras I, O ni Q, precisamente para que no se confundan con el 1 y el 0. Si en un anuncio ves un bastidor con alguna de esas letras, algo está mal transcrito o algo no cuadra.
Qué comprobar en la ficha antes de una transferencia
- Que la matrícula y el bastidor coinciden con el permiso de circulación.
- Que las inspecciones están al día y sin defectos pendientes.
- Que las reformas anotadas se corresponden con lo que ves en el coche, y al revés: que no hay nada montado sin anotar.
- Que la categoría J es la que esperas, sobre todo si el vehículo se va a usar como turismo.
- Que el combustible P.3 coincide con la realidad, especialmente en conversiones a gas.
Con estas cinco comprobaciones y un vistazo al historial de inspecciones se descartan la mayoría de los problemas documentales, que son los que más caros salen después porque no se arreglan con dinero sino con trámites.