Seguridad

Avería en carretera: qué hacer paso a paso

Quedarse parado en una vía rápida es la situación más peligrosa que se puede vivir en coche. El orden correcto de actuación y los errores que más accidentes causan.

Un coche parado en una vía rápida es un obstáculo que el resto del tráfico no espera encontrarse. Lo que decide cómo termina la situación no es la avería: es lo que hacen sus ocupantes en los primeros dos minutos.

En esta guía se explica el orden correcto de actuación, dónde hay que colocarse y dónde no, qué señalización exige la normativa en vigor, cómo funciona la asistencia en carretera y qué errores convierten una avería en un accidente.

La señalización avisa al resto del tráfico de algo que no espera. Las obligaciones concretas las fija la normativa vigente, y conviene tenerlas al día. Foto: Jaller94 · CC0 · Wikimedia Commons
La señalización avisa al resto del tráfico de algo que no espera. Las obligaciones concretas las fija la normativa vigente, y conviene tenerlas al día. Foto: Jaller94 · CC0 · Wikimedia Commons

Los dos primeros minutos

El orden es lo que importa, y casi todo el mundo lo invierte. La secuencia correcta:

  1. Señalizar en marcha. Encender los intermitentes de emergencia en cuanto se note el problema, antes incluso de parar.
  2. Buscar el mejor sitio. Si el coche aún se mueve, salir de la calzada: un arcén ancho, una salida, un área de servicio. Cada metro cuenta.
  3. Apagar el motor y dejar las luces de emergencia encendidas.
  4. Ponerse el chaleco DENTRO del coche. Este es el punto donde más gente se equivoca: el chaleco se pone antes de abrir la puerta, no después.
  5. Salir por el lado contrario al tráfico, siempre que sea posible.
  6. Sacar a todos los ocupantes y llevarlos detrás del quitamiedos o al talud, nunca dejarlos dentro ni de pie junto al coche.
  7. Señalizar la avería según lo que exija la normativa vigente.
  8. Llamar desde un lugar seguro.

Fíjate en que señalizar va casi al final. Primero se pone a salvo a las personas; el coche ya no se puede dañar más de lo que está.

Dónde NO hay que estar

Tres lugares que parecen razonables y son los peores posibles:

Dentro del coche. Es la reacción instintiva y la más peligrosa en una vía rápida: un vehículo parado en el arcén puede recibir un impacto por alcance, y el habitáculo no protege en esa situación tanto como protege el estar fuera y lejos.

De pie junto al vehículo. Mirando el motor, hablando por teléfono o esperando a la grúa. Es el lugar donde se producen la mayoría de los atropellos en carretera.

Caminando por el arcén o por la calzada. Si hay que desplazarse, se hace por detrás del quitamiedos o por el talud, nunca por la zona de rodadura.

El sitio correcto es detrás de la barrera de seguridad, por delante del coche en el sentido de la marcha y a una distancia razonable, de modo que un impacto contra el vehículo no alcance a quienes esperan.

La señalización, que ha cambiado

La forma de señalizar una avería ha ido evolucionando y conviene tener presente que las obligaciones concretas las fija la normativa vigente en cada momento, incluidos el tipo de dispositivo admitido y la forma de colocarlo. Lo que no cambia es la lógica:

  • Hacer visible el vehículo cuanto antes y desde la mayor distancia posible.
  • No exponerse para señalizar. Ninguna señalización justifica caminar por la calzada de una autopista.
  • Mantener las luces de emergencia encendidas mientras el coche siga ahí.

Ante la duda sobre qué es exigible hoy, la referencia es la información oficial de tráfico y el propio manual del vehículo, no la costumbre.

La asistencia en carretera suele estar incluida en el seguro: conviene saber qué cubre exactamente antes de necesitarla. Foto: Benchill · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons
La asistencia en carretera suele estar incluida en el seguro: conviene saber qué cubre exactamente antes de necesitarla. Foto: Benchill · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons

A quién llamar

Tres números distintos para tres situaciones distintas:

  1. Emergencias, si hay heridos, riesgo para el tráfico o el coche está en un punto peligroso. Es prioritario sobre cualquier otra llamada.
  2. La asistencia del seguro, para la grúa y el traslado. El número suele estar en la propia póliza, en la aplicación de la aseguradora y en la tarjeta del seguro.
  3. La asistencia del fabricante, si el coche es reciente y la tiene incluida, que a veces cubre más cosas que la del seguro.

Conviene tener esos números accesibles sin depender del móvil: una foto de la tarjeta del seguro guardada en la guantera vale más que una aplicación que no carga sin cobertura.

Qué cubre la asistencia y qué no

Es la conversación que nadie quiere tener en el arcén, así que mejor saberlo antes. Los puntos que más varían de una póliza a otra:

  • El kilómetro cero. Algunas asistencias cubren desde la puerta de casa y otras solo a partir de cierta distancia.
  • El destino de la grúa. Al taller más cercano, al taller de la marca o al que elija el asegurado: no es lo mismo.
  • El traslado de los ocupantes, que a veces se limita a un número de personas o a un tipo de transporte.
  • El vehículo de sustitución, su duración y sus condiciones.
  • Los casos excluidos: quedarse sin combustible, perder las llaves o pinchar pueden estar cubiertos o no.

Leer esa parte de la póliza una vez, con calma, ahorra discusiones el día que hace falta.

Averías que se pueden resolver en el sitio

No todo termina en grúa. Tres situaciones frecuentes que a menudo se resuelven allí mismo:

Batería descargada. Con unas pinzas y otro vehículo, o con un arrancador portátil, el coche vuelve a moverse. Después hay que circular un buen rato para que el alternador recupere carga, y conviene revisar por qué se descargó.

Pinchazo. Con rueda de repuesto o con kit, según lo que lleve el coche, siempre que se pueda hacer el cambio en un sitio seguro. En el arcén de una autopista, muchas veces la respuesta correcta es esperar a la grúa aunque se sepa cambiar una rueda.

Sobrecalentamiento. A veces basta con dejar enfriar el motor y rellenar el circuito, pero conviene no improvisar: circular con el motor caliente convierte un manguito roto en una reparación de culata.

Antes de bajarse conviene tener localizada la documentación y las llaves: la grúa las va a pedir y buscarlas en el arcén no es buena idea. Foto: Trollercoaster42 · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons
Antes de bajarse conviene tener localizada la documentación y las llaves: la grúa las va a pedir y buscarlas en el arcén no es buena idea. Foto: Trollercoaster42 · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Prepararse antes de salir

Todo lo anterior funciona mucho mejor si el coche está preparado:

  1. Chaleco en el habitáculo, no en el maletero: hay que ponérselo antes de salir.
  2. Señalización en regla según lo que exija la normativa vigente.
  3. Datos del seguro accesibles en papel o en una foto guardada en el móvil.
  4. Batería externa para el teléfono, que con frío y poca cobertura se agota muy deprisa.
  5. Revisión antes de un viaje largo: niveles, neumáticos, luces y escobillas.
  6. Saber dónde están el gato, la llave y el adaptador de los tornillos antirrobo.

Preguntas frecuentes

¿Puedo empujar el coche hasta el arcén?

Solo si se puede hacer sin exponerse al tráfico y con ayuda suficiente. En una vía rápida, empujar un coche por la calzada es una de las cosas más peligrosas que se pueden hacer: es preferible dejarlo donde está, ponerse a salvo y avisar.

¿Cuánto tarda la grúa?

Depende de la zona, de la hora y de la carga de trabajo del servicio, así que ninguna cifra es fiable. Lo razonable es preguntarlo al llamar y, si la espera es larga y el sitio es peligroso, insistir en que se comunique la situación al servicio de tráfico correspondiente.

¿La asistencia la puedo usar sin que suba el seguro?

Depende de la póliza y de la compañía: la asistencia suele tener un tratamiento distinto al de un parte con daños, pero no es una regla universal. Es otra de las cosas que conviene mirar en las condiciones antes de necesitarlas.

¿Qué hago si me quedo sin combustible?

Tratarlo como cualquier otra avería: señalizar, poner a salvo a los ocupantes y llamar. Caminar por el arcén hasta la gasolinera más cercana es una idea muy mala y la cobertura de este supuesto depende de cada póliza.

Buscar mi coche